lunes, 16 de octubre de 2017

RESEÑA #69 "PURA DEMENCIA" - LAIA FONTANET CASELLAS


TITULO: Pura Demencia.
AUTOR: Laia Fontanet Casellas.
EDITORIAL: Editorial Círculo Rojo.
Nº Pag: 134.
ISBN: 9788491754947.

SINOPSIS:
Entre líneas vas a encontrar la demencia que cada una de nosotras recorre a su manera. Ya sea con las medias medio caídas, con los pelos a lo loco, con o sin tacones, con moño a lo maruja, con sexo complicado, con un final imperfecto, con lo no esperado, con puro placer, con la calma, con las prisas, con sueños tristes, con retos alucinantes, con sueños raros, con una llamada en la madrugada, corriendo por la ciudad, con sujetadores incómodos, atacada de los nervios, queriendo, no queriendo, sin entender nada, entendiendo todo, queriendo la soledad, queriendo un romance.Todas corremos hacia distintas direcciones, pero todas compartimos algo: lo que implica ser mujeres.


OPINIÓN PERSONAL
     Hacía tiempo que me apetecía una lectura diferente y breve, un libro que rompiese la monotonía y habitualidad de nuestra línea acostumbrada de leyenda, y con ello aportar algo de frescura improvisada nada que ver con lo leído hasta el momento, y así también alejar ese temido pero típico “bloqueo de lector”. Por ello, cuando se cruza en mi camino “Pura demencia” de Laia Fontanet Casellas, reacciono y me digo “me parece una interesante próxima opción”. De su autora os diré que nace en Igualada (Barcelona) y estudió Arte Dramático y Estilismo de Moda. No es hasta 2016, cuando pierde su empleo y se queda en paro, comenzando en ese momento a dedicar su tiempo a otra cosa bien distinta, la escritura. Sus breves escritos bebían de la inspiración de emociones, experiencias y vivencias pasadas las cuales fueron aunadas para dar cuerpo al ejemplar que hoy reseño. Tras ver su divertida cubierta y los avances que Laia iba publicando, tanto de fragmentos como de las ilustraciones que lo decoran, provocaron en mí una incuestionable curiosidad por conocer su contenido y descubrir aquello que la autora ansía compartir con todos a través de sus páginas. Podemos encontrarnos, en total, los siguientes 29 capítulos: “Vaya, se les olvidó”, “Lleno hasta los topes”, “¡Que les den a los príncipes!”, “¿Rana o sapo?, “Maldito Feeling”, “Déjate remover”, “Caótico control”, “Este sí que sí”, “Sabe a tarde de lluvia, sabe a lluvia”, “Dichoso Pepito grillo”, “¡Ayuda por favor!”, “Me dejó con un post – it”, “Dichoso pedestal”, “¿Volverías con él?”, “Aprendí con placer”, “Con unos tacones lo veo mejor”, “Soy un poco Bridget, ¿y qué?”, “Solo es sexo”, “Los maduritos están de moda”, “¡Soltera a los treinta!, ¿y qué?”, “Todo empezó con un simple…”, “¡Un chupito de autoestima por favor!”, “No son mi sujetador”, “Crea tus rituales”, “Sí, es cosa del destino”, “De eso se trata, de ser feliz”, “Cuestión de tiempo”, “¿El ego para qué?”, “¿Y qué?”.

    Laia aborda, de un modo cercano, diría sin complejos ni tapujos, diferentes temas: el amor, las inseguridades, la amistad, los prejuicios, la madurez,…la vida misma en toda su expresión y en todas sus manifestaciones. Pero sobretodo lo hace desde un punto de vista muy particular, desde el suyo, desde la perspectiva femenina. Aborda con peculiar ironía los tópicos de lo cotidiano sobre la mujer, como inciden sobre lo femenino y como reaccionamos las féminas ante estos. Capítulo a capítulo se centra en un aspecto y en ocasiones vuelca sus experiencias en las palabras empleadas, reforzando y motivando su punto de vista y consiguiendo que nos identifiquemos fácilmente con ella. Durante el recorrido del libro son varias las ocasiones que me reconozco en sus páginas, en sus palabras que expresan con rotunda fidelidad experiencias que a buen seguro compartimos todas y que al leerlas es inevitable esbozar una sonrisa y asentir con la cabeza, confesándote en tu soledad silente que eso mismo también te ha pasado. El humor es parte necesaria en este trabajo, encontrándose muy presente, conjugándose del mismo modo adecuadas dosis de ironía incluso con ciertos temas que aún son tratados como  tabú en nuestros días. Pero si algo sobra en este texto son los prejuicios, su relato fresco y desenfadado demuestran una realidad que pese a que nos pueda sacar los colores y abrumar, es una verdad incontestable que todas coincidimos en reconocer.

     Por encima de todo sobresale el mensaje que Laia pretende que conservemos y tengamos muy presentes: nunca dejas de crecer y madurar, siempre te equivocarás y cometerás errores, pero la vida consiste en aprender de ellos, en arriesgarse y en llegar a conocernos a nosotros mismos. Respecto a nuestras inseguridades, todas somos imperfectas, todas tenemos incertidumbres y dudas y nos disgusta ciertos aspectos de nuestro cuerpo y carácter, pero es precisamente todo ello lo que nos hace personas únicas e irrepetibles, y esto debe convencernos para alcanzar la confianza en nosotras mismas, en superar cualquier obstáculo, amarnos tal como somos, aceptarnos y tener una buena y alta autoestima, pero lo que es más importante ignorar esos comentarios o pensamientos que pueden o pretenden hacernos daños. Prejuicios cero porque tú puedes, tú lo vales… 

      El formato es extremadamente sencillo, predominando el blanco tanto en su cubierta como en las ilustraciones que contiene en su interior. Pero es precisamente el modo en el que estas están diseñadas y la correcta elección de los escasos colores, en el lugar adecuado y acompañando al texto apropiado, lo que cambian por completo la edición y la percepción que hubiésemos tenido de su lectura si esta hubiese prescindido de las mismas. Mención especial a Marisa Jiménez gracias a la cual hemos podido disfrutar de las mismas.

    Sin duda, una lectura fresca, divertida y por supuesto diferente, genial y conveniente para desconectar de otras más densas o profundas que precisan de más tiempo u otro tipo de atención. Su formato breve ayuda a digerirlo prácticamente de una sola sentada.  “Pura demencia” es una ventana a la realidad, a esa realidad a veces incómoda, otras inconfesables, que a todas nos rodea y compartimos y pocas son capaces de gritar, de compartir, y Laia ha querido hacerlo.

“Todo pasa por algo. Así que baila. Come helado. Habla “balleno”. Ten ataques de risa. Ama. Como si no hubiera un mañana. Disfruta de todo lo que tiene preparado el destino para ti.”
 
★ 3,5/5

lunes, 9 de octubre de 2017

RESEÑA #68 "MATERIAL SENSIBLE" - NEIL GAIMAN


TITULO: Material sensible (Trigger Warning).
AUTOR: Neil Gaiman.
EDITORIAL: Salamandra.
Nº Pag: 400.
ISBN: 9788498387360.

SINOPSIS:
Con una enorme legión de fieles lectores en todo el mundo, Neil Gaiman está considerado uno de los escritores de imaginación más fértil y perturbadora de la actualidad. En este volumen, el creador de Coraline y Sandman ha reunido una extraordinaria colección de veinticinco relatos y poemas que puede entenderse como un auténtico festín, un repertorio que concentra todo el potencial fantasioso y onírico de Gaiman: historias de terror y de fantasmas, ficción especulativa y cuentos de hadas, fábulas perversas y versos sorprendentes.Como es característico en él, el mundo sensible no es más que un mero velo o una ilusión tras la cual se despliega un sinfín de realidades paralelas y mundos alternativos, casi siempre amenazantes y ominosos. En la mente creativa de Gaiman, todo es posible: laberintos lunares, amigos imaginarios de carne y hueso, iglús fabricados con libros, piratas muy peculiares, caseras asesinas, objetos hechizados, tarjetas de felicitación que alteran el espacio-tiempo... Un muestrario de circunstancias singulares que confieren a los protagonistas un abanico de experiencias capaces de revelarles conocimiento de sí mismos y emociones que ni siquiera sospechaban poseer. 


OPINIÓN PERSONAL
    A estas alturas, ¿quién no conoce el universo literario de Neil Gaiman? ¿Aún quedas tú? En ese caso me complace seguir en la continuista dirección de conocer todo su trabajo, para lo cual esta semana la he dedicado a leer otra de sus obras, “Material sensible”.  Texto  donde nuevamente, no solo nos demuestra la enorme imaginación que posee y que le convierten en uno de los grandes escritores contemporáneos de su género, sino que manifiesta su habilidad y versatilidad para adaptarse a diferentes estilos. Como él mismo confiesa y reconoce en sus páginas, y por lo que nos pide perdón, es precisamente por este hecho, ya que considera que los libros de cuentos deberían ser similares de principio a fin y no un batiburrillo como él ha acabado reuniendo en este. Por mi parte, agradezco que acabase convirtiéndose en esto último pudiendo disfrutar de la narrativa de Gaiman en sus diferentes formas y evitando una lectura monótona que incurra en el hastío. Otro punto muy interesante que contempla es la introducción donde el autor nos habla de que le llevó a crear esta agrupación de “cuentos breves y otras perturbaciones”, he incluso va dedicando unas líneas a cada título exponiendo las razones, motivos e incluso anécdotas que lo originaron. Siempre me recordó a Tim Burton, a quien no puedo evitar rememorar por ciertas analogías,  pero trasladado a la literatura ya que por más que nos presenta personajes, escenarios e historias terroríficas, en el fondo, en su esencia y concepción, nos muestra el lado humano llegando incluso a despertar nuestra empatía y logrando que recordemos alguna de las mismas de un modo entrañable. “Material sensible” se desprende de aquel tópico tan usado en forma de advertencia y que se muestra al inicio de determinado libros, películas,…y que nos informan que su contenido podría herir nuestras sensibilidad. El autor  en un singular soniquete no cesa en recordarnos esto, advirtiendo que su lectura conlleva implícitamente la aceptación de las consecuencias que pudiese generarnos. ¿Qué os digo yo al respecto?, que al igual que hice yo le desafiéis desoyendo sus indicaciones al respecto.

     En esta ocasión lo que tenemos entre las manos es un compendio de poemas, relatos y cuentos, que en total conforman los siguientes 24 títulos: “Como montar una silla”, “Un laberinto lunar”, “Lo que pasa con Cassandra”, “En la oscura profundidad del mar”, “La verdad es una cueva en las montañas negras…”, “Mi última casera”, “Una historia de aventuras”, “Naranja”, “Un calendario de cuentos”, “El caso de la muerte y la miel”, “El hombre que olvidó a Ray Bradbury”, “Jerusalén”, “Clic-Clac, el sonajero”, “Un conjuro contra la curiosidad”, “Y llora, como Alejandro”, “Las nada en punto”, “Diamantes y perlas: un cuento de hadas”, “El retorno del delgado duque blanco”, “Terminaciones femeninas”, “Ceñirse a las formalidades”, “La joven durmiente y el huso”, “El oficio de bruja”, “En Relig Odhráin” y “Black Dog”Puede que alguno de los títulos recogidos ya os resulten  familiares puesto que han sido publicado en solitario, como es el caso de “La joven durmiente y el huso” cuya reseña publiqué hace un tiempo. Algunas mantienen un fuerte vínculo de unión con otras famosas historias suyas, como “Una historia de aventuras” la cual actúa como complemento de su obra “El océano al final del camino”, o “Black Dog” cuyo relato está unido al protagonista de “American Gods”, Sombra. Destacable como en “El retorno del delgado duque blanco” se inspira en David Bowie y en un verso de una canción suya para crear a un hombre de hojalata en busca de un corazón. 

   Por si todo ello resultase exiguo, además de la riqueza terrorífica fantasiosa referida y contenida en este compendio,  Gaiman  nos obsequia con una nueva versión del célebre Sherlock Holmes con  “El caso de la muerte y la miel” y en “Las nada en punto”, conmemorando el 50 aniversario y como guionista que fue durante un tiempo de la serie “Doctor Who” por cuya labor fue premiado, dedica la historia a las hazañas del Doctor 11 y su acompañante Amy Pond, haciéndonos disfrutar una vez más de este peculiar y extraterrenal personaje. Estas dos últimas ficciones no solo harán las delicias de los incondicionales del autor, sino que también reportará un disfrute extra a los fans de los universos a los que pertenecen los citados personajes. Que no os condicione el hecho de que os resulten desconocidos o que os consideréis neófitos en este campo,  Neil Gaiman se encarga de introducirnos de forma conveniente haciendo los honores de una comedida  presentación en el desarrollo de la historia. Personalmente, y como fan también de ambos personajes,  confieso que la incorporación de los mismos al relato ha supuesto una voluntaria e hipnótica rendición por mi parte a sus páginas.

     Siguiendo su estilo, Gaiman escribe con algún que otro enrevesamiento narrativo, describiendo prolija y detalladamente cada escenario y contexto, pero esto no es óbice para que al mismo tiempo la expresión de su lenguaje nos resulte fluido y natural con sorprendente capacidad de comunicación por su parte, y comprensión y entendimiento por la del lector. Una vez más me sorprende como en ciertos relatos breves, de apenas 2 ó 3 páginas, logra contener mi hálito sin apenas decir nada y plantar en el lector esa sensación de angustia por aquello que nos describe sin siquiera saber de qué se trata realmente con exactitud. La sensación de sobrecogimiento emocional y la virtud de entenderse abducido completamente durante un tiempo y despertar nuevamente a la realidad con la evidencia de que te has devorado un tramo del libro en un estado cuasi de trance  hipnótico ofrece evidencias suficientes de su fuerza aferradora. Cuando me encontraba leyéndolas experimenté la sensación de hallarme ante las típicas leyendas que se van contando de generación a generación o esas que nos contábamos los unos a los otros cuando éramos críos y que estaban plagadas de hechos sin sentido, algunos terroríficos y otros mágicos, pero te erizaban el vello cuando llegaba su desenlace y te repetías “¡no puede ser posible!”.

      Creo que es un ejemplar interesante tanto para sus incondicionales como para los que se le resisten aún, ya que si no os atrevéis a dar el paso con una novela o ficción  más densa, esta es una buena ocasión para concederle una oportunidad, ya que su nutrida variedad en esta ensalada de mundos alternativos y perturbadores os aseguro harán las delicias de vuestros paladares, pues las sofisticación del genio Gaiman es seña indiscutible de identidad en este tratado, por otra parte muy característico de su figura. Gaiman es ficción, es la irrealidad que tememos en nuestro presente, en nuestra realidad, es una puerta siempre abierta a la fantasía, en ocasiones perturbadora y aterradora, es un laberinto sin escapatoria en el absurdo más imposible, pero en el que llegas a desear no encontrar la salida para poder vivir en su creativa locura, es una pasarela invisible entre diferentes mundos sorprendentes e increíbles, es una llave que guarda infinitas e inenarrables historias de impronunciables seres y aún más temidas  ficciones,…Gaiman es…simplemente Gaiman.

“Los monstruos que se esconden en nuestros armarios y en nuestras cabezas siempre están en la oscuridad (…); y hay mucha oscuridad, una reserva inagotables de oscuridad. Al universo le sobra noche. ¿De qué es tan necesario advertirnos? Cada uno tiene sus pequeños detonantes.”


4/5

 

lunes, 2 de octubre de 2017

RESEÑA #67 "ASESINATO EN EL ORIENT EXPRESS" - AGATHA CHRISTIE


TITULO: Asesinato en el Orient Express (Murder on the Orient Express).
AUTOR: Agatha Christie.
EDITORIAL: Espasa.
Nº Pag: 248.
ISBN: 9788467045413.

SINOPSIS:
En un lugar aislado de la antigua Yugoslavia, en plena madrugada, una fuerte tormenta de nieve obstaculiza la línea férrea por donde circula el Orient Express. Procedente de la exótica Estambul, en él viaja el detective Hércules Poirot, que repentinamente se topa con uno de los casos más desconcertantes de su carrera: en el compartimiento vecino ha sido asesinado Samuel E. Ratchett mientras dormía, pese a que ningún indicio trasluce un móvil concreto. Poirot aprovechará la situación para indagar entre los ocupantes del vagón, que a todas luces deberían ser los únicos posibles autores del crimen.

OPINIÓN PERSONAL
     Hace algún tiempo me introduje en el universo narrativo legado por la universal Agatha Christie para, una vez disfrutada su ficción, hilo seguido compartir con todos aquella  reseña, “La ratonera”, entrada en la que también os hablé en profundidad de la célebre autora. En esta ocasión se presentaba una nueva disyuntiva en la elección del título que protagonizaría la reseña de la semana, pero aprovechando que pronto se estrenará una nueva adaptación de la obra que hoy os referiré, me decanté por leer otra de sus creaciones magistrales, y así me decidí por “Asesinato en el Oriente Express”. Dicha novela fue publicada en 1934 pero, curiosamente, en EE.UU. recibió otro título con la intención de no ser confundida con otra obra con la que compartía el nombre del tren. Otro dato digno de destacar es que parte de la historia se basa en un caso de secuestro real que tuvo lugar dos años antes de que la obra viese la luz y que sirvió de inspiración para parte de la trama, al igual que el tren en el que Agatha realizó un viaje en 1928 y, meses después, ese mismo Oriente Express quedó atrapado en una ventisca en Turquía. Se cree que en la habitación 411 del  Palace Hotel de Estambul fue donde la autora británica redactó su historia, de hecho, la estancia permanece como un pequeño museo. Antes de comenzar a describir su sinopsis, debo añadir que entre sus innumerables personajes hay uno que destaca particularmente por haberse ganado el cariño y reconocimiento de los incondicionales de la autora, protagonista con una acentuada personalidad y reconocida carisma, no es otro que el mismísimo Hércules Poirot. Inconfundible personaje de característico bigote y carácter peculiar que ha llegado a ser comparado incluso con el inigualable Sherlock Holmes. Este héroe literario ha protagonizado hasta 50 relatos cortos y 33 novelas, resolviendo numerosos casos y en la obra que hoy reseño hace de nuevo honor a su fama, resultando su presencia sencillamente imprescindible en todas y cada una de las creaciones de la autora. Para seguir hablando de este increíble clásico previamente debo poneros en situación, así que tomad vuestro blog de notas y bolígrafo favoritos, no dejéis escapar ni un solo detalle y pongámonos en modo detective.


     La historia tiene lugar en el Oriente Express, tren que parte desde la exótica Estambul camino a Inglaterra y donde convergen diferentes personajes: Rachett, norteamericano que va acompañado de su secretario Héctor MacQueen y su criado Henry Masterman, la princesa rusa Dragomiroff y su dondella alemana Schmidt, el matrimonio Andrenyi ambos condeses, la institutriz inglesa Mary Debenham, la misionera y enfermera Greta Ohlsson, el oficial británico Arbuthnot, una elegante americana llamada Caroline Hubbard, Foscarelli que es un italiano de negocios, Cyrus Bethman que es un mecanógrafo americano, el doctor griego Constantine, el encargado del tren Pierre Michel, el directo Monsieur Bouc y el ya conocido, detective Hércules Poirot. Estos dos últimos personajes citados son viejos amigos. Los pasajeros conforman un singular y dispar cuadro, procediendo cada uno de ellos de diferentes lugares y dedicándose a actividades muy diferentes. El viaje transcurre con total normalidad hasta que el señor Rachett aparece brutalmente asesinado en su compartimento en extrañas circunstancias, justo en la noche en la que el tren se ve obligado a detenerse a causa de una ventisca que acaba cubriendo de nieve parte del tren, en plena Yugoslavia siendo casualmente este el único punto de todo el viaje carente de vigilancia y presencia  policial. Este apartado e insólito escenario motiva las aptitudes del pasajero más inquieto, ávido   siempre de conocer la verdad, Poirot, el cual iniciará su particular investigación, entrevistará a todos los presentes y reproducirá paso a paso el desarrollo de lo acontecido, siempre, con su natural, particular y perspicaz visión. Sus pesquisas le conducen a sostener dos teorías plausibles: la primera defendería la posibilidad  de que el asesino tras consumar su execrable crimen lograra huir, pero nuestro sagaz investigador lo cree poco probable al resultar casi inviable abandonar el tren y adentrarse en la espesura con la enorme ventisca y el temporal existentes y dadas las circunstancias de la escena del crimen. La segunda de sus teorías es la que más le convence, defendiendo así que el asesino permanece aún entre ellos, por lo que cada segundo transcurrido cuenta en la frenética carrera por darle caza, intentando evitar que pueda volver a actuar y que algún otro comparta la fatídica suerte  de Rachett.  


     Agatha nos introduce poco a poco en la historia, nos pone en situación acompañando a Poirot hasta que toma el Orient Express, siendo sus palabras las que describen los hechos de los que se vuelve testigo y empleando en repetidas ocasiones vocabulario y expresiones francesas. Gracias a ello conocemos mejor a este famoso personaje y, del que confieso, quede maravillada. Su personalidad, su parsimonia, su peculiar humor, la depurada educación de sus expresiones, la agudeza de su increíble ingenio y la brillantez de sus razonamientos, que evidencian una inteligencia privilegiada propia solo de unos seres elegidos, cuyo conjunto de cualidades convergen en una gran experiencia y un gran recorrido por muy diferentes países, ya que como él mismo se autodefine, es un detective internacional perteneciente al mundo. 


     El relato es breve y aunque en ciertos tramos  pudiera parece un tanto lento, la autora denota claramente que no quiere que relajemos nuestra atención, y que desde la perspectiva de Poirot vayamos teorizando como si de él mismo se tratase. Así conformaremos nuestra propia hipótesis sobre lo sucedido, haciendo que nuestras sospechas recaigan sobre uno u otro candidato. La constante recreación del crimen por parte de Poirot nos muestra que podemos haber pasado por alto algún hecho trascendental, por lo que podremos descubrir de qué pasta detectivesca estamos hechos y si somos capaces de dilucidar  hechos y aspectos solo reservados a los ojos avezados de nuestro lúcido investigador. El ritmo asciende frenéticamente a medida que avanzamos en la historia, con una inesperada conclusión y aún mayor sorpresa en la resolución. Alabado por la crítica, es admirable como una vez más Agatha utiliza una atmósfera invernal logrando combinarlo con un tren, para utilizarlos en un perfecto escenario para lograr un misterioso asesinato, convirtiendo hasta la mínima pincelada en pieza clave para atrapar al responsable.

 

     Su personal narrativa no defrauda y vuelve a demostrar su habilidad para desarrollar una buena trama e innumerables personajes en tan reducida cantidad de páginas. El abanico tan extenso de personalidades que recopila la historia da lugar a sujetos variopintos y sorprendentes en determinados casos. Eso sí, aconsejo que si soléis tener problemas para memorizar nombres, mientras leéis tengáis a mano papel y bolígrafo que os ayuden a realizar un esquema de “quien es quien”.


     La autora del género policiaco por excelencia nos regala una joya para los amantes de este tipo de novelas, con la que el disfrute se garantiza a buen seguro, representando en la actualidad un clásico  de obligada lectura. Agatha logra con su trabajo no solo que la leamos sino que también nos convence sutilmente para que participemos de la ficción, para que seamos ese último personaje que colabore con Poirot en sus elucubraciones, en definitiva alcanza lo que contados autores consiguen, que nos sintamos parte de la historia, que seamos parte activa e interactuemos con ella hasta el último acto. Solo al final, solo entonces te habrás dado cuenta de cómo Agatha juega a las sospechas con todos, excluyendo tan solo a Poirot y a ti.


“Lo imposible no puede haber sucedido; por tanto, lo imposible tiene que ser posible, a pesar de las apariencias."
 
4,5/5