sábado, 18 de marzo de 2017

RESEÑA #51 "BESTIARIO" - H.P. LOVECRAFT


TITULO: Bestiario (Bestiary).
AUTOR: H.P. Lovecraft.
EDITORIAL: LIBROS DEL ZORRO ROJO.
Nº Pag: 68.
ISBN: 9788494595028.

SINOPSIS:
Veintidós criaturas nos conducen al mundo perturbador del gran maestro de la narrativa fantástica. Las estampas de Enrique Alcatena nos revelan las bestias más inquietantes y extraordinarias del universo de H. P. Lovecraft en un descenso magistral hacia los abismos del terror. 






OPINIÓN PERSONAL

       Hoy redundaré un poco más en el mundo de lo fantástico, lo sobrenatural, en el universo terrorífico de las criaturas más increíbles, repugnantes y espantosas concebidas por las más ingeniosas y brillantes mentes de nuestra literatura universal. Por ello siendo continuista en la obra y persona de uno de los escritores exponentes de este género, os referenciaré uno de los libros netamente dedicado a estas abominables bestias, me refiero al “Bestiario”, trabajo del destacado H.P. Lovecraft. Hace no mucho tuve la oportunidad de compartir con todos vosotros una de sus numerosas historias, obra famosa igualmente y reconocida por todo apasionado a este género, reseñando en aquel momento su libro, “El horror de Dunwich”. Hoy de nuevo, os presento en una bella edición, una, podríamos considerar, magnífica guía para los iniciados en el extraño mundo de este igualmente extravagante autor, siendo asimismo deleite para sus seguidores más incondicionales. Debo aclararos que no esperéis encontrar en el “Bestiario” la típica obra cuyo contenido podría entenderse como un compendio y recopilación de seres y criaturas fantásticas acompañadas de su descripción, como todos podríamos entender y cuya intención y concepción original eran propias del más puro estilo medieval. Esta edición reúne hasta 22 de los seres  por Lovecraft concebidos, para su amplia y espeluznante cosmogonía, mostrándonos la ilustración de cada una de ellas junto a un extracto de la historia que protagoniza. 

 

     El formato en el que se nos presenta es magnífica en su conjunto: una cubierta rústica con lomo en tela donde podemos leer el título inscrito en plata, cada hoja  evidencia detalles intencionados de un aparente pero ficticio paso del tiempo, con fingida decoloración vetusta y con una elegante caligrafía que se asemeja a la tipografía pretérita, así como pequeñas plumillas en el encabezamiento de cada una de ellas. 





  Todo ello incrementa y realza su atractiva presencia gracias a su ilustrador, el argentino Enrique Alcatena (famoso por sus trabajos para editoriales como Dark Horse, Fleetway, DC y Marvel), quien ha dejado su impronta a través de bonitas ilustraciones en las que ha plasmado a estas asombrosas criaturas que únicamente logran cobijo en la mente de Lovecraft. Influenciado desde pequeño por los mitos griegos, egipcios y nórdicos, Enrique Alcatena ha encontrado también en este autor una fuente inagotable de inspiración en su carrera artística. Ello queda constatado en el modo en el que “capta” a las criaturas y las graba en el papel como si de una fotografía se tratase, capturando su naturaleza siniestra, su más repugnante y espeluznante esencia sobrenatural, compartiendo todas una prolija riqueza de tonos y colores.


     La literatura es el refugio, el universo de ideas, fantasías, sueños e ilusiones que no tienen cabida en el mundo real, es por ello que debemos agradecer a esos escritores que deciden vivir sus elucubraciones a través de sus obras, creando en ellas criaturas impensables e inimaginables, y que son capaces de alcanzar la inmortalidad, y con ellas otorgarles igualmente a sus creadores el poder de conocer la eternidad con su legado y su huella indeleble. Lovecraft es quizá el representante más destacado de esta tendencia literaria, y que supo cómo pocos extraer del arte, terror. Otros ejemplos muy presentes podemos encontrarlos hoy con el escritor Herman Melville que se inmortalizó con su obra “Moby Dick”. Lewis Carroll hizo lo propio con el famoso gato de Cheshire en “Alicia en el País de las Maravillas”. Dante Alighieri, poeta florentino, creó a “Cerbero”, perro monstruoso de tres cabezas que desgarraba por gula a los condenados en el Infierno. La retorcida mente de Jorge Luis Borges concibió a “A Bao A Qu”, criatura descrita en “El libro de los seres imaginarios”. Podríamos seguir citando ejemplos y la lista sería increíblemente extensa, y en la que obviamente se incluirían “El señor de los Anillos”, “Harry Potter”, “Las crónicas de Narnia”, e incluso lecturas aparentemente más amables como “La bella y la bestia”. Todos, absolutamente todos estos aberrantes seres jamás podríamos haberlos conocido y temido si no fuese gracias a las inspiradoras mentes que conforman la historia de nuestra literatura, cuyos autores supieron interpretar en cada momento aquellos miedos, aquellos terrores tabúes que sustraían nuestro sueño tranquilo, y que con inquietante sapiencia y maestría lograron impregnar al lector de un horror y repugnancia hasta entonces desconocidos para ellos, sembrando en sus conciencias la semilla de una angustia, un desasosiego, en definitiva de un miedo intranquilo e infinito, inédito y del que nunca ya han podido desprenderse. 


“La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.”


3,5/5

sábado, 11 de marzo de 2017

RESEÑA #50 "LOS SUFRIMIENTOS DEL JOVEN WERTHER" - J. W. GOETHE


TITULO: Los sufrimientos del joven Werther (The sorrows of young Werther).
AUTOR: J. W. Goethe.
EDITORIAL: Vicens Vives.
Nº Pag: 272.
ISBN: 9788468206646.

SINOPSIS:
El inusitado revuelo de su publicación no se debió en verdad al argumento de la obra (las funestas consecuencias del amor frustrado de su protagonista por una joven ya comprometida), ni tan siquiera al hecho de que la historia se insparara en la experiencia personal del propio Goethe; sus verdaderas causas estribaron en que el libro supo dar forma a la inquietud y la insatisfacción que agitaban la conciencia de las gentes.



OPINIÓN PERSONAL
   Puntual a nuestra cita semanal, nuestra nueva reseña aborda todo un clásico de la literatura universal, una obra de renombre en la literatura alemana, “Los sufrimientos del joven Werther” de J. W. Goethe. Durante su infancia Goethe aprendió numerosas lenguas clásicas y se instruyó en diferentes artes (música, dibujo, esgrima…etc.) todo ello gracias a la magnífica educación que su estatus y posición social le permitieron. Con los años y tras reponerse de una importante enfermedad pulmonar logra licenciarse en Derecho pese a que esta carrera no le motivaba lo suficiente. En 1774 publica esta obra en la que, entre otros aspectos, cabe destacar la confluencia de las diferentes corrientes de la época, la Ilustración, el Romanticismo y el Clasicismo entre otras. A pesar de la fama que este trabajo le reportó, Goethe manifestó en repetidas ocasiones su arrepentimiento público acerca de su narración y de las confesiones que desveló en dicho trabajo, llegando a  atormentarle su obra hasta sus últimos días como un penado  fantasma.  La edición que poseo incluye una extensa y cuidada introducción que nos desarrolla tanto la biografía de Goethe como un profundo análisis del clásico, resultando ambos aspectos curiosos e interesantes para el lector, el cual encontrará muy productivos y provechosos. Las ilustraciones al pastel que se acompañan, obra del artista norteamericano Gary Kelley, rebosan belleza, contribuyendo a facilitar una visualización del mundo de Werther.

     A través de las cartas que dirige a su amigo, Werther cuenta sus momentos y vivencias durante su estancia en el ficticio pueblo de Wahlheim, para el cual el autor se basó en la ciudad de Garbenheim. Nuestro protagonista describe en sus cartas todo aquello que le acontece con infinidad de detalles y gran pasión, algo propio del espíritu que origina la corriente del Romanticismo. Es así como nos hace participe, al igual que a su amigo, de su primer encuentro con la joven y preciosa Lotte (abreviatura o forma hipocorística del nombre de Charlotte), y de cómo queda prendado de su carácter. Conforme transcurren los días Werther y ella se ven con más frecuencia y los sentimientos  hacia ella nacidos en él, se avivan con cada mirada, con cada palabra y cada gesto que ella le dedica, no  siendo capaz de controlar esta creciente catarata de emociones que han despertado en su interior y que está experimentando con gran pasión. Es entonces que recibe la noticia de que Lotte se haya comprometida con Albert, un hombre unos años mayor que ella. A pesar de este duro golpe, Wether mantiene la relación cercana con la joven y entabla una amistad con Albert, a quien respeta. A nuestro protagonista le agrada al tiempo que le tranquiliza en cierto modo, saber que ella es tratada con respeto y delicadeza por parte de Albert. Tras ausentarse un tiempo del pueblo, comprueba a su regreso que el matrimonio ya ha sido celebrado y  que su estéril esperanza, que siempre se negó a abandonar, ha quedado anulada definitivamente sin remisión.  Es a partir de este instante que Werther experimenta un apesadumbrado sentimiento de ahogo, embargado por un desalentador y desesperado espíritu que dista mucho del juvenil y vivaz que respiraba en sus primeras cartas. Seremos de este modo, testigos  del declive, del crepúsculo de este personaje, arquetipo de la corriente del Romanticismo

     La obra se divide en dos partes, libro primero y libro segundo, ambas antagonistas, se corresponden con los dos períodos que sufre el protagonista y que decidirán e influirán sobre su carácter, y en definitiva sobre su existencia. Quizá se deba al hecho de que la novela es una obra semiautobiográfica, pero su autor logra trasmitir con sus palabras, con su personal forma de expresarse, los sentimientos tanto positivos como negativos, con el mismo ímpetu que los experimenta Werther. Todo ello lo manifiesta a través del género epistolar, concretamente el monológico ya que en ellas solo aparece un correspondiente. Solo al final del relato la perspectiva del narrador dará un giro inesperado pero necesario, dada la incapacidad del protagonista para seguir relatando su situación.

     La naturaleza y lo sencillo son aspectos tan relevantes como los propios personajes. Está presente a lo largo de toda la historia y la admiración que Werther siente hacia lo mundano, lo cotidiano, y hacia la naturaleza y el paisaje que nos rodea es algo que queda constatado en numerosas ocasiones. Pero dicho asombro y ensimismamiento se verán consumidos con el paso del tiempo, al igual que el propio personaje que se debate en una espiral constante de contradicción: ama leer pero no quiere recibir libros, le entusiasma pintar y es incapaz de retratar a su amada, mantiene una lucha infernal entre la realidad y el deseo, la esperanza, y lo que realmente vive y lo que sueña. 

     Realmente disfruté los diálogos en los que Werther expresa todo lo que piensa, todo lo que siente, haciendo honor a sus principios e ideales.

     Indirectamente es destacable igualmente el personaje de Lotte, por medio del cual Goethe intenta simbolizar las diversas figuras que en ella convergen. Somos conscientes de la prematura y obligada madurez de la joven debido a sus circunstancias, de la serenidad de quien tranquiliza a quienes les rodean frente a su entusiasmo por los bailes, así como de su faceta asistiendo a enfermos y moribundos. Todo ello denota el amor que el autor sentía por su amada, en la que se basó y de la que tomó su nombre, y a pesar de parecer tan inalcanzable (denominándola “ángel” tal y como en varias ocasiones manifiesta a través de las palabras de Werther) se esfuerza por convertirla en alguien terrenal. 

     Cabe destacar el fuerte impacto que causó la publicación de este clásico en su momento. Los jóvenes vestían y se expresaban como el protagonista, despertando así lo que se conoció como la “fiebre de Werther” o “furor Wertherinus” y desatando una ola de sucesos similares a los que el propio personaje experimenta al final de la obra. La repercusión  y trascendencia social de la obra tuvo un impacto tan fuerte que la psicología pronto tuvo que darle cabida  bautizando el síndrome como “efecto Werther”. Napoleón la considera la obra europea más importante de la época (siempre llevaba con él un ejemplar) e incluso en otro clásico como “Frankestein o el joven Prometeo” su autora M. Shelley lo menciona.

     Por todo ello, “Los sufrimientos del joven Werther” no puede pasar por nuestras manos sin más, requiriendo nuestra atención en todos y cada uno de los debates que nos propone su autor y consiguiendo que experimentemos el amplio abanico de emociones que embargan al protagonista. Porque al final a todos nos mueve y conmueve la pasión por aquello que amamos, permitamos que las palabras de Werther continúen inmortales y atemporales, despertando, estimulando y provocando de este modo los sentimientos de las futuras generaciones.

“El hombre es sólo hombre y la escasa inteligencia que pueda tener poco o nada cuenta cuando la pasión se agita y está uno confinado por los límites de lo humano.”
 
★ 4,5/5

sábado, 4 de marzo de 2017

RESEÑA #49 "EL GUARDIÁN INVISIBLE" - DOLORES REDONDO


TITULO: El guardián invisible.
AUTOR: Dolores Redondo.
EDITORIAL: DESTINO.
Nº Pag: 432.
ISBN: 9788423341986.


SINOPSIS:
Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.



OPINIÓN PERSONAL
   Aprovechando su estreno en la gran pantalla os presento un best-seller nacional, “El guardián invisible”, obra  de la escritora Dolores Redondo. Nacida en San Sebastián, iniciada en la carrera de Derecho, finalmente decide abandonarla para dedicarse a estudiar restauración. Tras varios trabajos en distintos restaurantes, culmina su trayectoria profesional al dirigir y regentar su propio negocio. Obviamente todo lo anterior precede a su gran pasión, la literatura, a la que tras dedicarse de lleno termina publicando su primera novela en 2009, para cuatro años después publicar el éxito de ventas que aborda nuestra reseña. “El guardián invisible” es la primera parte de una trilogía denominada “Trilogía el Baztán”, a la cual le sigue: “Legado en los huesos” y “Ofrenda a la tormenta”. Confieso que la literatura nacional no es la que más entusiasmo despierta en mí, siempre terminando por decantarme por autores de otros países, si bien es cierto esto, debo reconocer por supuesto que  nuestro país goza también de autores de gran popularidad y de grandes obras muy leídas y premiadas.  Entre los escritores españoles que se encuentran en mi lista de pendientes, se hallaba Dolores Redondo, considerando que este trabajo suyo era el idóneo para conocerla. Bien es cierto que mi interés se vio incrementado ante el inminente estreno de su adaptación cinematográfica, pues su argumento guarda muchos de los ingredientes que son capaces de sustraer al lector de su devenir diario y trasladarlo a Elizondo y al valle de Baztán para participar de esta misteriosa historia.


     Amaia Salazar es su protagonista, una inspectora de homicidios de la Policía Foral de Navarra con una gran trayectoria y formación profesional. Una madrugada recibe una llamada donde se le comunica que han hallado el cuerpo de una joven en extrañas circunstancias, debiendo acudir con celeridad al lugar. Amaia ignora que lo que presenciará y vivirá a partir de ese instante, en esa oscura noche, será el comienzo de una serie de apariciones de más chicas en similares circunstancias y reveladora  analogía. Los cuerpos muestran constantes simbolismos de corte psico-sexual, además  ofrecen similitud en el “modus operandi”, denotando como denominador común sus evidencias rituales. El origen de Amaia y su conocimiento del entorno propician su inevitable asignación del caso, debiendo trasladarse junto con su equipo de investigación hasta Elizondo, epicentro de esta extraña y misteriosa ola de asesinatos. Pero para Amaia volver a su pueblo natal y reencontrarse con su pasado no resultará fácil, ni siquiera agradable, precisamente en estos momentos en el que su vida privada intentaba conciliar con la profesional, deseando junto con su pareja concebir ese hijo tan deseado por ambos. El reencuentro familiar será incómodo, particularmente con sus hermanas, reproduciéndose los enfrentamientos y reproches del pasado, y reviviéndose los fantasmas de su juventud. Es así que nuestra inspectora deberá afrontar los momentos más importantes y trascendentales de su carrera, involucrándose irrefrenablemente en el caso más de lo preciso, en una tierra y un lugar donde nada es lo que parece y donde el arraigo de las leyendas de amenazadores y misteriosos seres del norte y las enraizadas costumbres populares, la perturbarán sumergiéndose en una espiral laberíntica de incierto e inquietante destino, y peor desenlace. 

     Cualquier  novela que combine los ingredientes necesarios para cualquier amante del género negro y de misterio, certifica su éxito, y en esta participa muchos de esos ingredientes. Supuesto asesino en serie, cuerpos de mujeres muy jóvenes manipulados y dispuestos para ofrecer a todos una macabra representación, policías que lastran pesada carga de su pasado y que deben investigar en una trepidante carrera contrarreloj para detener esta locura, y todo ello en un escenario marcado por un halo de misterio, extraño y sobrecogedor. Considero que la historia, la ficción, goza de una buena estructura y elementos para sorprender, emocionar, y secuestrar la atención del lector, pero humildemente mi consideración al término de la misma, es que la autora no supo administrar todos estos condicionantes y que el resultado para mi gusto es algo inconsistente.

     Su narrativa denota y manifiesta en repetidas ocasiones el trabajo de investigación que Dolores recabó previamente a la redacción de su obra, mostrándonos tecnicismos y explicaciones propias del ámbito médico/forense y policial, entre otros. De igual modo, las localizaciones son reales y las continuas descripciones, con todo lujo de detalles del pueblo y el valle y su bosque, nos traslada a ese lugar cubierto por un mágico y oscuro velo. A pesar de todo ello, en ocasiones las conversaciones me resultaban un tanto insulsas o carentes de emoción. La protagonista no llega a convencerme y su papel en la historia le crea fisuras que hacen que te cuestiones muchos aspectos. Es así que Amaia se nos presenta como una mujer actual, independiente y fuerte, alguien que ha conseguido un alto reconocimiento profesional pero que debido a su género, todavía siente que debe demostrar mucho. Aun así, tuve la impresión de que no lograba alcanzar ese objetivo que Dolores intenta conseguir a través del carácter que infunde a Amaia. A grandes rasgos los personajes están bien construidos, aunque es cierto que al inicio resulta un tanto confuso reconocerlos ya que desde el principio la historia comienza de un modo acelerado, apareciendo muchos de ellos sin correlación previa.

     La introducción que su autora nos hace a la mitología vasca sumada a algunos elementos mágicos despierta la curiosidad y el interés del lector desde el inicio. De igual modo, la ambientación y el contexto están muy bien conseguidos. Lees las líneas correspondientes a las descripciones y te sitúan junto a Amaia, en plena investigación, rodeada de frondosos árboles y bajo una llovizna interminable. 

    Deseaba comprobar por mí misma si realmente merecía todo ese aluvión de buenas críticas y halagos, siendo comparada con los famosos best-sellers nórdicos propios del mismo género, y debo reconocer que capta tu atención, si bien debo igualmente decir que muy posiblemente debido a las expectativas creadas, la satisfacción y complacencia no son precisamente sentimientos generados tras su lectura. Pero como todas, cada libro, cada historia, genera y despierta opiniones y críticas tan variadas como lectores haya tenido. Si te gusta el género, dale una oportunidad, quien sabe, al término tú dictarás el veredicto que realmente importa, el tuyo.

“Todos los bosques son poderosos, algunos son temibles por profundos, por misteriosos, otros por oscuros y siniestros.”


★ 3,5/5